Aquí está la casa de un hombre maduro, lleno de historias que contar, que ama la cultura, el conocimiento, fumar un habano y escuchar blues. Además, es un homenaje a la estética, la belleza y el resultado de la acumulación de cinco décadas dedicadas al oficio de “decoración de interiores”. El uso equilibrado de materiales, revestimientos y elementos con un fuerte atractivo cultural, como una enorme alfombra persa, combinado con una rica colección de objetos de recuerdo aportan al espacio el concepto de arte aplicado.