La propuesta del Living Refúgio de Memórias revisita los orígenes y las raíces de la profesional, reflexionando sobre el momento actual y el legado que quiere dejar. El entorno une el campo y el mar en armonía visual y sensorial. Bruna utilizó piezas antiguas, el libro de su abuela y la silla de su bisabuelo, entrelazando el pasado con el presente, e insertó obras contemporáneas de diseñadores y artesanos, que simbolizan la renovación. El espacio celebra la continuidad y la transformación, reflejando un patrimonio vivo y un futuro prometedor.