Con 220 m2, el espacio es una cocina integrada con jardín y salón. El proyecto de las arquitectas Gabriela Gontijo y Mariana Hummel presenta modernidad y funcionalidad. El uso de texturas y la potenciación del contraste entre los materiales utilizados, como la madera y el vidrio, marcan el final de un ciclo en la oficina de Studio Gontijo. La deconstrucción es el punto culminante del ambiente, donde la carpintería y el uso de revestimientos contrastantes se potencian, como la nobleza de la laca sumada a la rusticidad del tapial. Con objetos exclusivos, el espacio registra el uso inusual de materiales tradicionales.