El espacio, compuesto por galería, bodega, sala de estar y chimenea, iguala el diseño y las obras de arte contemporáneas de Minas Gerais con la informalidad de los acabados rústicos y los elementos naturales. Como remanso de serenidad, es también un lugar de contemplación, de valoración del tiempo y de los recuerdos emocionales. Al mismo tiempo que sus piezas antiguas son como un abrazo, mira al futuro con un toque atemporal para disfrutar del ahora.