Reunir a los seres queridos alrededor de una parrillada fue el propósito de este proyecto. En sus 78m², los residentes también podrán disfrutar de momentos de relax con un SPA integrado en el exuberante verdor de la naturaleza, la invitación perfecta tanto para el invierno como para el verano. La calidez del ambiente huye de la rusticidad, abrazando la elegancia con el uso de mármoles blancos y amaderados, volviéndolo funcional y acogedor.