El punto de partida del proyecto es el estilo “MID CENTURY”, iniciado en los años 40. Para humanizar y aportar calidez a la construcción, el arquitecto optó por utilizar materiales naturales. El entorno ha sido de hormigón visto rodeado de paneles de madera muxarabi en todo su entorno, a media altura, que decora y, al mismo tiempo, aún revela la naturaleza del lugar. La madera está presente en la colección de muebles diseñada por diseñadores brasileños, entre ellos Oscar Niemeyer, Bernardo Figueiredo, Jorge Zalszupin y Jader Almeida. Sorprende la curaduría de obras de arte, con obras de artistas como Abraham Palatnik y Zé Bento. La iluminación tiene toques industriales, con focos sujetos mediante cables de acero, así como piezas que llevan la firma de David Groppi. Complementan el escenario una bodega con capacidad para 300 botellas y una chimenea, completando la decoración de la sala combinando madera y piedra.