Desde la puerta ya se percibe un ambiente muy peculiar. En el interior, el aire que se respira es limpio como la distribución del entorno y proviene directamente de la capital y del arte contemporáneo, en un ambiente de galería. Obras pesadas y de gran formato habitan la pared blanca y, frente a ellas, una estantería de madera, retroiluminada por una pantalla tensada, alberga esculturas que parecen sueños y obras de arte. Con licencia poética cesa todo lo que sube otro valor superior.