Ligereza es la palabra que mejor define el Sensory Lavabo creado por Mário CioneckII. Nace de la ausencia deliberada de elementos, que dan paso a sensaciones. Para despertarlas, el arquitecto propone el suelo de piedra, el aroma exclusivo, el pistacho monocromático Deca y Arauco. E integra el entorno con un jardín privado, que aporta el equilibrio y confort que se espera de este espacio tan privado. “Con un concepto íntimo, proponemos la deconstrucción de esta 'caja negra' hacia el exterior a través de la conexión entre el usuario y el paisajismo, la luz natural. Es un espacio que une tendencias y refuerza nuestro estilo de diseño contemporáneo”.