Pretendiendo recordarnos un pasado histórico, el entorno diseñado por Paola y Lorrane Albernaz no tiene extremos ni líneas rectas. Inspirada en la arquitectura rupestre, su arco nos da la sensación de estar dentro de una cueva y su pantalla iluminada representa la salida. Sus paredes mal acabadas y la composición de patchwork de piedras en el suelo ayudan a crear esta sensación, mientras que el aire de sofisticación del espacio lo aporta la lámpara de pie “Mush”, firmada por el diseñador Jader Almeida.