Inspirándose en el Mundo Yanashpa, creado por Yankale Hochman y Tamir Bazaz, el espacio del naturalista está diseñado junto con Enrique Pio Haaker, un reflejo vivo de la conexión entre el hombre y su entorno. Enmarcado por la conservación y el respeto ambiental, propone la convivencia armoniosa y la construcción continua del patrimonio.