La fachada juega con pesos y rellenos a través de elementos verticales que recorren las paredes. El proyecto alberga la tienda ME, de Duda Queiroz, determinante para la elección del revestimiento, que remite a las piedras preciosas. La elegancia y la atemporalidad están presentes en las tonalidades blanca y negra, en estética minimalista.