Arquitetura
El desafío de diseñar un jardín en patrimonio protegido es adecuarlo
a las limitaciones y reglas impuestas. En este caso específico, no fue posible utilizar recursos ornamentales como fuentes o plantas de porte alto,
ya que debía atenerse a la altura de 80cm. La solución fue trabajar con diferentes composiciones de colores, texturas, formas y aromas, como la
composición de flores y follajes con plantas frutales como la laranjinha Kinkan, aromáticas como la Lavanda, hierbas como el Albahaca y
coloridas como la Cordyline.