Inspirado por la idea de que toda creación lleva las marcas del tiempo, el jardín mezcla especies nativas y ornamentales, formas orgánicas y líneas precisas, en un diálogo entre memoria e innovación. Troncos, piedras y follajes escultóricos evocan el paso de los años, mientras que las prácticas sostenibles aplicadas refuerzan el compromiso con el mañana. Un proyecto de paisajismo para contemplar el tiempo y la naturaleza.