Un jardín que utiliza el símbolo del infinito con licencia poética, en el diseño formado por las especies que utiliza. Diseñado para caminar, contemplar y respirar, como una continuidad del hogar. Son plantas rústicas, que necesitan poco mantenimiento, de diversas texturas y colores, en distintos volúmenes y alturas, entre ellas palmeras, guaimbés, dianelas, espárragos de penacho, formio morado y crotón.