Entre tres proyectos, nace un jardín que conecta. Más que pasaje, es pausa, respiro, transición viva. Con formas orgánicas, texturas naturales y especies tropicales de presencia marcante, el espacio se construye como un sendero sensorial, donde lo rústico se une a lo escultórico. Un proyecto fruto de la unión entre arquitectura y paisajismo, entre socios y novios, entre el trazo y la tierra, afecto y creación.