Un espacio creado para tocar los sentimientos y agudizar los sentidos de los visitantes. Esta es la idea central que permeó todas las elecciones de la arquitecta-paisajista Bia Abreu. El Jardín de los Sentidos se transforma en un oasis en medio de piedras y concreto. Con 116m., el espacio muestra la fuerza del verde en composiciones tropicales que destacan entre el gris, sin dejar de lado el diseño y la sorpresa causada por puntos que surgen en tonos rojos, por el aroma tranquilizante de las plantas y por la comodidad del calor de las antorchas. Destaca la Ficus Lyrata de 4,5m atravesada por un banco de líneas rectas de diseño autoral.