El vasto jardín de 250 m² equilibra la presencia de agua, fuego, tierra y aire. Tres espejos de agua con cascadas brindan el agradable sonido de los rápidos, mientras que cinco chimeneas acercan la calidez y el confort de las llamas. La frondosa vegetación incluye un tramo con palmeras datileras y está acompañada por la gran cubierta que protege la zona de un rincón a otro. La estructura, elaborada artesanalmente con bambú -el material más ligero y renovable- suma puntos de sostenibilidad por la construcción limpia, así como por el diseño de iluminación, todo especificado con LEDs.