En contrapunto a la fluidez del diseño del restaurante, su jardín aporta el impacto de las plantas con vibrantes tonos rojos. El paisajismo tiene un diseño orgánico y un aire un tanto egipcio que mezcla la aridez de los guijarros muy claros en contraste con el color brillante de las drácenas cordilinas. El mismo diseño orgánico se encuentra en los parterres dispuestos al lado de la barra. En la zona exterior, la presencia de verde está delimitada por un olivo.