La diversidad natural de Río, con sus múltiples colores y texturas, marca el tono del entorno en el que predomina un hermoso bosque de bambú, revitalizado para la exposición. La exuberante vegetación de la casa fue preservada y se le sumaron otras especies tropicales, también de la Mata Atlántica, que aportan aún más armonía al espacio. Piezas de arte como una escultura de Christina Motta y un banco cubierto de azulejos de Noel Marinho completan el jardín.