Un ambiente íntimo. Pero dedicado a las reuniones. Con tonos fuertes y vibrantes, uso de muchas fibras naturales y diferentes texturas. Todo allí nos recuerda a los hoteles orientales. Sin renunciar, eso sí, a una cierta brasilidad. El mobiliario abarca diferentes estilos con piezas diseñadas por diseñadores nacionales e internacionales y otras creadas por el propio Erick Figueira de Mello, quien diseñó el Jardín de Invierno de esta edición. Un espacio diseñado para fomentar la convivencia entre los visitantes.