En el Jardín Colorido, las latas de pintura derraman colores en un ambiente completamente neutro, aportando vida y alegría. De la diapositiva, los colores.
Se reparten por el entorno y forman sectores con actividades infantiles, en alusión al término 'caída en la pintura'. Los paneles de macramé y el
Merecen especial atención las paredes pintadas a mano con dibujos para que los niños coloreen, ambos cuidadosamente realizados por artesanos y artistas plásticos. En el centro del entorno, un árbol que forma parte del inmueble histórico, fue la clave de todo el proyecto, creado y ejecutado en su entorno.