El espacio exterior celebra la fuerza de la materia prima en su esencia natural. El ladrillo evoca memoria, la vegetación inspira vida y la curva revela el movimiento continuo de la naturaleza. Entre el recorrido en ladrillos y la malla verde inspirada en la Mata Atlántica, la arquitectura se integra al paisaje. Exuberantes jarrones cerámicos de Capilé, de Santana do São Francisco, y escultura de Rafael Bastos reafirmando el vínculo con la cultura y la artesanía sergipana. En el jardín, cada detalle traduce y recuerda que, ante la memoria preservada, soñar es posible.