La circulación fluida y la iluminación bien pensada son dos atractivos del baño funcional de 48 m², diseñado por los arquitectos Débora Pinheiro y Renata Nascimento. La cabina central dispuesta como una isla, resaltada por fuentes de luz dirigidas desde arriba, transmite el concepto de introspección y conserva la inteligencia del diseño al albergar discretamente el punto de hidrante, que no se puede mover. La biofilia también está presente con el buen aprovechamiento de las láminas de piedra que dan forma al banco, además de las plantas que lo pueblan.