Un espacio para trabajar y, al mismo tiempo, relajarse y conectarse con la naturaleza, en la propuesta que afirma el diseño biofílico. En estos 18 m2, la impresión es de estar en el ático de casa, con calidez y piezas elegidas. Entre ellas, la mesa Flow, creada por la oficina, ocupa un lugar destacado. La silla Ângela es de Aristeu Pires. En la iluminación, piezas con diseño de Jader Almeida, como la Penn y la Memory.