Este espacio de la mansión recuerda a los arquitectos del pasado, tiempos en los que ellos mismos desarrollaban las piezas de sus proyectos, ya que las opciones eran escasas. Para el diseño del ambiente, el arquitecto se inspira en la alta costura, donde todo está hecho a medida y cada creación es exclusiva. Con el arte como protagonista, la composición está marcada por una explosión de colores y una mezcla de materiales. Se destacan las piezas diseñadas especialmente para el proyecto, tales como: estructura de techo con cristal de murano, lámpara realizada por un ceramista, pieza de aparador con aplicación de una obra de un artista local, estantería encontrada en un anticuario y banco cubierto con alfombras.