Tres halls centrales, unidos por una escalera de jacarandá, recibieron
un lenguaje conciso, con elementos que se identifican con la construcción como un todo. En la planta baja, el mobiliario sofisticado contrasta con
el piso, las paredes y el techo blancos. Un gran panel gráfico cubre la pared de la escalera, con huella de street art. En el segundo piso, el mimo es el sofá redondeado con estampado floral y, en el tercero, el destaque es la galería con fotos de la artista Flávia Berti nato.