Un espacio de 65m2 que incluye salón, comedor y espacio de lectura. Fue diseñado en un ambiente contemporáneo, que rescata huellas del pasado, explora la organicidad, el primitivismo y las raíces brasileñas. Los acabados de pisos, paredes y techos remiten a la continuidad y el monocromatismo, y las superficies imperfectas y manchadas aluden a la idea de vivienda primitiva. El color elegido fue el blanco minimalista, aportando sutileza y claridad al ambiente.