Diseñado como un escenario perfecto para buenas conversaciones, el proyecto elige volúmenes curvos para promover la bienvenida y texturas que resaltan el tacto. Cada detalle fue pensado para enriquecer la experiencia sensorial. Con un ligero trabajo de carpintería, la cocina de concepto abierto se abre a la vegetación local. Internamente, el verde permite un contacto íntimo con la naturaleza, al igual que la cerámica de arcilla.