El arquitecto Ilgner Martins se inspiró en las características arquitectónicas originales de la Casa del Candango para crear el espacio de 157m2, aprovechando la estructura y evitando reformas invasivas y el uso excesivo de nuevos materiales. El concreto aparente y una imponente claraboya componen los proyectos que transforman un pasaje vertical en un recorrido artístico e inmersivo, donde se exponen piezas de la Divino Galería. Algunas obras de arte de la muestra fueron producidas exclusivamente para dialogar con la atmósfera brutalista.