Bancos de trazo orgánico y muebles firmados por diseñadores brasileños componen el espacio de 108 m2, dedicado a la exhibición y contemplación de obras de arte provenientes de la Galería Luciana Brito. Para resaltar las creaciones, el arquitecto diseñó paneles inspirados en las famosas pinturas de Piet Mondrian (1872-1944), además de planear una jardinería exuberante y un efecto sorpresa en el techo, firmado por el muralista Gui Mancini. Otro destacado del projects es la estantería de 4,25 m de altura, adornada con cerámicas elaboradas por la arquitecta y artista Dini Sena.