El homenaje al Grupo Aço Cearense muestra la versatilidad del acero. Las curvas garantizan fluidez y crean una galería. El ambiente acogedor lo aporta el suelo de cuarcita con matices verdosos y las paredes revestidas con listones de madera natural. Grandes láminas de metal cortadas con láser y aplicaciones de láminas de acero inoxidable pegadas al revestimiento resaltan la inmensa libertad que garantiza el acero. La escultura sonora trae el concepto de arte cinético y hace referencia a las máquinas, pero con una percepción más armoniosa, así como el concepto de entorno: una materia prima que se transforma en algo delicado y sofisticado.