Inspirado en el trazado urbanístico de 1855, el “Cuadrilátero de Pirro”, el Gabinete del Gobernador propone una lectura poética sobre el nacimiento de la capital sergipana, expuesto en la pared a través de la Alfombra Pirro, como obra de arte, de autoría de la arquitecta. Líneas se revelan en texturas, tejidos, tramas y volumetrías, representando calles, casas e historias colectivas. Tonos terrrosos destacan la esencia de la tierra como lugar de simplicidad, seguridad y madurez. El espacio cobra fuerza con íconos del diseño, como la Silla Mole y la mesa de Le Corbusier, además de los jarrones “Origen”, firmados por la artesana Lúcia Cruz.