Los arquitectos Roberta Carneiro y Nathália de Araújo renovaron el Restaurante FÃMU, combinando tradiciones asiáticas con elementos contemporáneos. La paleta de colores terrosos evoca la naturaleza, mientras que dos espacios distintos ofrecen experiencias únicas. La sala interna se asemeja a una cueva primitiva, realzada por la pared de jarrones que rinden homenaje a la fermentación asiática. En el exterior, la presencia de un árbol de jabuticabeira y elementos naturales aportan calidez, contrastando con el panel de lamas metalizadas inspirado en ciudades como Tokio y Nueva York.