Inspirada en Lina Bo Bardi, una de las arquitectas más emblemáticas del siglo XX, y diseñada como un estudio de podcast, la caja de cristal transmite transparencia y se integra con el paisaje circundante. Parece flotar con la iluminación procedente de abajo y el pico de su fachada nos recuerda a un pájaro y su libertad. Paleta en tonos neutros que resalta el verde en un revestimiento que asemeja al ladrillo en la pared del fondo. Muebles con formas orgánicas, cortinas caladas, cortinas de voile y jabuticabeira suspendidas ofrecen ligereza y equilibrio. Todo resume el pensamiento de Lina Bo Bardi: “No hace falta mucho para ser mucho”.