El profesional conecta personas y estilos de vida con un espacio de usos múltiples, que responde a las exigencias de la vida contemporánea y permite experimentar sensaciones insólitas y provocativas. Para lograrlo, se trabajaron conceptos de “Neuroarquitectura”, una de las especializaciones de Rose, para despertar todos los sentidos en el usuario/visitante. El proyecto es totalmente inclusivo con soporte hipertecnológico, que se divide en cinco ambientes: gourmet, comedor, hogar, juegos y jardín. En la paleta de colores, el blanco y el negro pasan por varias gradaciones de gris y finalizan con la vitalidad de los tonos rosa y vino.