Con la propuesta de transformar los proyectos de habitar en un lugar acogedor, sensorial y visualmente agradable, Melina Romano trajo al estudio de 68m2 el concepto danés "riuga", que aboga por el bienestar, la comodidad y la cercanía. Con elementos modulares y mutantes, donde es posible crear una distribución de espacio completamente diferente, la arquitecta apostó por las formas redondeadas y orgánicas de los muebles que rompen cualquier rigidez visual.