Con solo 35 m2, la arquitecta pensó en un projects multiuso, que integra espacios de dormir y trabajar, una pequeña cocina y un living acogedor. Las separaciones entre ellos son fluidas, como una ligera cortina telada que confiere privacidad al dormitorio y el panel de vidrio estriado que resguarda el área húmeda en la sala de baño integrada. La textura en piedra es marcada en el suelo y en la pared, sin perder de vista la paleta de colores reducida que intercala tonos de gris y azul en la base.