En este espacio autobiográfico, cada elemento materializa parte de la historia, oportunidades, retos y sueños en la vida de una arquitecta de espacios infantiles. El refugio busca transmitir esperanza y convertirse en fuente de inspiración para futuras generaciones de especialistas. Es abrir el corazón y la mirada a la realidad que conlleva una hermosa profesión, así como sembrar profundamente el amor por la primera infancia como parte fundamental de su bienestar.