En el salón de 67 m² con despensa, la propuesta es trascender el tiempo y ahondar en el corazón del presente. Basado en la elección de materiales sustentables producidos por artesanos del interior de São Paulo, que resaltan el cuidado de la naturaleza, el ambiente íntimo invita a los observadores a reflexionar sobre el patrimonio que dejaremos a las próximas generaciones. En la decoración, con muebles originales y de época, destaca el biombo de paja de espadaña y las paredes revestidas de fibra de coco.