Anclado al centro de la casa, el espacio refleja la esencia de quien lo disfruta. Aunque fue diseñado sin el prejuicio personal de residentes específicos, es capaz de transmitir la sensación de un lugar habitado. El escenario lleva al público a hojear los libros en busca de pistas que puedan revelar más sobre los ocupantes. Mientras tanto, los visitantes disfrutan del confort de los sillones, que dejan claro el aprecio por coleccionar muebles de diseño de autor. El espíritu libre se hace evidente en las combinaciones integrales que, en total simbiosis, reúnen diferentes elementos sin rigor preestablecido.