Rico, acogedor y muy práctico. Con todo a mano, el proyecto enumera elementos como bodega, frigorífico, aparador y lavabo de apoyo, y rezuma belleza en cada pieza elegida. A la fuerte presencia del arte en los detalles y muebles de diseño, suma también la acogida de una casa minera de Minas Gerais, con énfasis en el sillón Abraccio, de Pedro Mendes. Prevalece el confort de los revestimientos blancos y naturales.