Un entorno social e introspectivo, diseñado exactamente para varios usos posibles, que explora las posibilidades de los materiales. El punto principal es la bodega justo en la entrada, con botellas que parecen flotar y una barra al lado. La paleta de colores es sobria, con el uso del negro, el gris y la madera, mientras que la obra de arte aporta un toque de color. Puntual, el ladrillo crea una sensación contemporánea, al igual que el letrero de neón.