Distribuido entre spa, gimnasio y baños, el espacio de bienestar de 95 m² interpreta la máxima experiencia de bienestar y autocuidado: aquella que valora una mente sana en equilibrio con el cuerpo y el espíritu. En los acabados, piedras naturales, espejos de agua, vegetación y cortinas de macramé artesanales conforman un conjunto que refleja calidez y lujo. “La estética agradable proporciona una experiencia sensorial profunda”, dice Pedro.