Siguiendo la temática de la exposición, Luciana Câmara y Adriana Melo se inspiraron en el primer hogar: el útero materno. Así, crearon un ambiente de refugio para una mujer de 40 años, con dormitorio, baño y balcón en 55m². Se eligieron formas orgánicas para romper paradigmas arquitectónicos, con suelo, paredes y techos curvos uniéndose y todos los muebles siguiendo una línea más fluida con tejidos orgánicos. Los aspectos más destacados incluyen el armario conceptual abierto y un perchero hecho con la rama de un árbol.