El proyecto de 120 m2 fue diseñado por el arquitecto Alex Claver y el interiorista Wilker Medeiros, de Studio 2, para incorporar la búsqueda de un refugio en medio del tiempo apresurado. El dúo utilizó elementos naturales, como la piedra blanca Legno para el revestimiento de la pared principal y el suelo de mármol beige Bahía Levigado. La sala cuenta con marcos pivotantes que garantizan iluminación y ventilación natural. El ambiente es una mezcla de obras de arte, objetos desenterrados y muebles de diseño nacional, con piezas firmadas por reconocidos artistas.