Las posibilidades tecnológicas aplicadas a la escala arquitectónica se asociaron a un gran espacio habitable, con ambientes predeterminados en desuso, que permiten experiencias sensoriales. Cuatro módulos, dispuestos en los extremos del espacio, cada uno con características específicas, fusionan los límites entre interior y exterior, explorando las exuberantes vistas del terreno. En el centro se disponen conjuntos de módulos tapizados de diferentes alturas, una invitación a momentos lúdicos.