La inspiración de Tatiana Guedes es la tecnología como extensión del cuerpo y del hogar. El salón de 80m² fue diseñado en contextos opuestos y complementarios para presentar una propuesta de convivencia sin barreras, donde la luz y la oscuridad, lo moderno y lo convencional, la naturaleza y la ilusión, lo virtual y lo real se integran al entorno de una manera armoniosa y elegante. Destacan los graffitis del artista brasileño Daniel Toys y las lámparas colgantes de Jader Almeida.