La historia de amor del matrimonio Brando Barbosa inspiró al dúo Claudia Pimenta y Patricia Franco a crear un espacio habitable donde invitados y visitantes puedan interactuar. El pasillo de la escalera se transformó en un salón y se obtuvieron obras de arte en metal y una gran lámpara de araña circular que funcionan como elementos destacados, creando un contraste entre la decoración más contemporánea y la arquitectura de estilo colonial de la casa. Conectada al salón, la terraza recibió grandes arcos iluminados y una plataforma central donde se llevan a cabo pequeños eventos a lo largo de la exposición.