La superficie habitable de 156 m², diseñada por Felipe Stracci y Luciana Pitombo, representa la transición entre el bosque y la playa. En este espacio, los visitantes caminan sobre un suelo monolítico, que recuerda a la arena de una playa. Los árboles están representados de forma lúdica mediante una gran estructura de cuerdas. La intención es brindar momentos de reflexión y libertad para sentarse y relajarse durante el recorrido por la exposición. Todo el mobiliario fue diseñado por el estudio. Parterres con alocasias, anturios y bromelias completan el ambiente.