Rafael Granero pone en práctica su flexibilidad y pragmatismo para presentar un entorno múltiple. La versatilidad de la distribución es el concepto principal del espacio, con soluciones que permiten diferentes tipos de uso según la dinámica necesaria y la demanda de los usuarios. En este lugar espacioso y al mismo tiempo acogedor, creado para establecer conexiones, la atmósfera es minimalista, lo que se puede ver a través de la iluminación, el paisajismo, las texturas y los revestimientos. También en la decoración, el arquitecto refuerza la personalidad del proyecto con piezas diseñadas por Índio da Costa, Oskar Metsavaht e Isay Weinfeld.